La seguridad del lugar y la observación de síntomas importan tanto como el código de falla. Si el vehículo presenta temperatura, humo, olor a combustible o pérdida de control, detente en un lugar seguro y solicita ayuda.
Empieza por seguridad y neumáticos
Revisa presión en frío, desgaste, rueda de repuesto, herramientas, luces y limpiaparabrisas. Una presión incorrecta afecta estabilidad y temperatura.
Observa fluidos con el vehículo frío
Comprueba los niveles indicados por el fabricante y busca manchas nuevas. Nunca abras el sistema de refrigeración cuando está caliente.
Atiende señales que ya existen
Una partida lenta, un testigo, una vibración nueva o una pérdida visible justifican diagnóstico antes del viaje, no después.